Descargar Programa |
06-02-2006
Descripción:
La copa encantada (fragmento)
“Luciano era un niño muy goloso y, lo que es peor, demasiado aficionado al vino. Su madre tenÃa que echar las llaves a todos los armarios porque, al menor descuido, el muchacho cogÃa los bollos, las onzas de chocolate y los dulces que sabÃa guardaban en los aparadores del comedor. En cuanto al vino, apenas podÃa se apoderaba de una botella y bebÃa, llenándola después con agua para que la falta no se advirtiese.
Pero su familia lo conocÃa, porque Luciano, que tenÃa en estado normal un carácter dulce, alegre y cariñoso, en cuanto probaba el vino, se encolerizaba sin motivo, se ponÃa taciturno y no podÃa tolerar ni la más ligera demostración de cariño. Además de esto hablaba en la mesa, lo cual tenÃa prohibido, durante las comidas, y tiraba al suelo una parte de los manjares que le servÃan en su plato.
VivÃa con sus padres y él un joven, sobrino de aquellos, que estaba estudiando al cuidado de sus tÃas, teniendo su habitación no lejos de la de Luciano. HabÃa viajado bastante con su padre por Oriente y, deseando descansar, salÃa poco, ocupándose solamente de sus libros.
El niño no tenÃa fácil entrada en el cuarto de su primo Diego, porque, como todo lo revolvÃa, el estudiante le habÃa prohibido que estuviese allÃ, pero esto no impedÃa que Luciano hubiera visto por el agujero de la llave que el joven tenÃa sobre su mesa una botella, que debÃa contener un vino delicioso, y una pequeña copa de cristal tallado.
¡Con qué placer hubiese probado Luciano aquel lÃquido!
Por fin, una noche, minutos antes de acostarse el niño, su padre llamó a Diego, este salió de la habitación dejando la puerta entreabierta, y el muchacho, aprovechando aquel descuido, se deslizó en el cuarto, siendo lo primero que vio la copa y la botella.”
Web Autor: http://www.edicionesdelsur.com/i ...
“Luciano era un niño muy goloso y, lo que es peor, demasiado aficionado al vino. Su madre tenÃa que echar las llaves a todos los armarios porque, al menor descuido, el muchacho cogÃa los bollos, las onzas de chocolate y los dulces que sabÃa guardaban en los aparadores del comedor. En cuanto al vino, apenas podÃa se apoderaba de una botella y bebÃa, llenándola después con agua para que la falta no se advirtiese.
Pero su familia lo conocÃa, porque Luciano, que tenÃa en estado normal un carácter dulce, alegre y cariñoso, en cuanto probaba el vino, se encolerizaba sin motivo, se ponÃa taciturno y no podÃa tolerar ni la más ligera demostración de cariño. Además de esto hablaba en la mesa, lo cual tenÃa prohibido, durante las comidas, y tiraba al suelo una parte de los manjares que le servÃan en su plato.
VivÃa con sus padres y él un joven, sobrino de aquellos, que estaba estudiando al cuidado de sus tÃas, teniendo su habitación no lejos de la de Luciano. HabÃa viajado bastante con su padre por Oriente y, deseando descansar, salÃa poco, ocupándose solamente de sus libros.
El niño no tenÃa fácil entrada en el cuarto de su primo Diego, porque, como todo lo revolvÃa, el estudiante le habÃa prohibido que estuviese allÃ, pero esto no impedÃa que Luciano hubiera visto por el agujero de la llave que el joven tenÃa sobre su mesa una botella, que debÃa contener un vino delicioso, y una pequeña copa de cristal tallado.
¡Con qué placer hubiese probado Luciano aquel lÃquido!
Por fin, una noche, minutos antes de acostarse el niño, su padre llamó a Diego, este salió de la habitación dejando la puerta entreabierta, y el muchacho, aprovechando aquel descuido, se deslizó en el cuarto, siendo lo primero que vio la copa y la botella.”
Web Autor: http://www.edicionesdelsur.com/i ...
Requiere:
Adobe Acrobat Reader
Buscador:
Nube de tags:




